A propósito de los lloriqueos de Fernando Cirillo en los medios de (in)comunicación.

fc

Dejemos de lado durante unos minutos el momento en que Fernando Cirillo dio la orden de fuego a la Guardia Metropolitana, dejemos de lado durante un instante la forma, el método con el que terminó la vida de una elefanta, dejémoslo de lado porque es lo que menos importa.
  Pensemos en los 40 años de encierro que vivió esa elefanta en el zoológico, pensemos, también, en que los elefantes en su hábitat natural caminan aproximadamente 40 km. por día y que debido al espacio que tienen para caminar viviendo en cautiverio terminan con artrosis, la enfermedad reumática más frecuente en los elefantes que se encuentran en zoológicos.
  Pensemos que si la enfermedad que llevó a la elefanta al estado de debilidad en que se encontraba fue causada por los 40 años de encierro que vivió en cautiverio, entonces el zoológico Villa Dolores, es decir, sus autoridades de turno y sus respectivos gobiernos municipales fueron los responsables. Fueron quienes la llevaron a la situación por la cual actualmente se quieren lavar las manos. Fueron ellos quienes la llevaron al borde del abismo y fueron ellos quienes le dieron el empujón.
  Ahora, dejemos de lado el caso específico de la elefanta -porque tampoco es lo más significativo, sino que uno de los tantos casos- y pensemos en otros, por ejemplo, el de la jirafa que murió como consecuencia de una obstrucción digestiva que fue causada por ingerir restos de cuerdas y bolsas, el de otra jirafa por haber tragado un pedazo de alambre que estaba mezclado con los fardos de alfalfa que ingirió, el del oso hormiguero por leptospirosis causada por el orín de las ratas o el de una liebre que murió cuando la estaban capturando para ser trasladada a Canal 10 donde iba a ser presentada en el programa “Waku-Waku”. En todos los casos se repite la misma característica: el encierro y sus consecuencias cumpliendo la función de verdugos.

Aplastando la vida.

Ahora vayamos más allá y ni siquiera pensemos en ejemplos de muertes tan trágicas, pensemos simplemente en todas las vidas que finalizaron de forma abrupta por no adaptarse a su nuevo ambiente, pensemos también en todas las vidas que arrastraron la miseria de años y años por los eternos paseos en círculos y la monotonía como compañía y que acabaron en una muerte tan absurda como su vida de encierro.
  Porque al igual que las condiciones de encierro son lo menos imporante dado que el problema real es directamente todo tipo de encierro, lo mismo se aplica a las muertes: no vale la pena reparar en ellas, no hay una muerte más o menos digna cuando tu vida entera transcurrió en una celda, el problema real es el encierro.
  Todas las muertes en el zoológico Villa Dolores, desde las que más han llamado la atención hasta las más comunes son un asesinato de las autoridades de turno del zoológico Villa Dolores y de los gobiernos municipales. Adentro del zoológico la vida en sí misma es un asesinato lento, una cotidianidad que mata la libertad cada segundo y que en este momento -pensemos sobre todo en eso- si no hacemos nada, seguirá arrasando con la vida.

La responsabilidad de Fernando Cirillo.

Un golpe de puño no se da sólo, un golpe tiene quien lo emite y tiene quien lo recibe. Considerando entonces que cada segundo dentro de cualquiera de las celdas del zoológico Villa Dolores es un atentado a la libertad y por ende, a la vida misma, estamos lógicamente de acuerdo que alguien -singularmente o pluralmente hablando- es quien lleva adelante ese atentado.
  No estamos hablando de nada abstracto, sino que de personas específicas con nombres y apellidos. Podemos responsabilisar a todos los que pagan la entrada, a todos los que defienden el encierro, a todos los que allí trabajan y estaríamos acertando, todos ellos en mayor o menor medida son responsables. Pero estamos hablando de responsables con altos cargos, personas que son las que firman los papeles para que un animal sea trasladado de un zoológico a otro como si fuera un producto, personas que toman decisiones importantes. Estamos hablando de los distintos directores que han pasado por el zoológico, de los directores de diferentes sectores de la Intendencia y por supuesto, de los intendenentes de turno. Todos ellos no solamente han pasado por los cargos y los han ejercido haciéndose responsables en mayor o menor medida del zoológico Villa Dolores, sino que han tomado la decisión, ellos llegaron a donde están/estuvieron porque quieren/quisieron y durante todo ese tiempo han sido/fueron responsables de todo lo que sucede/sucedió en el zoológico.
  Fernando Cirillo, por lo tanto, fue responsable de Villa Dolores durante dos gobiernos municipales, es decir, durante diez años. Diez años durante los cuales vivió del encierro, es decir, cobraba un sueldo por dirigir un espacio cuya atracción principal eran las vidas que allí se encontraban cautivas. Siendo claros, vivía de los animales presos del zoológico Villa Dolores.

El caso puntual.

Fernando Cirillo -quien intenta lavarse las manos diciendo que cuando la elefanta llegó al zoológico Villa Dolores él ni siquiera había nacido- tuvo diez años para dejar el cargo que no sólo lo hizo responsable del encierro, sino que también de los disparos de la Guardia Metropolitana a la elefanta conocida como Yothi. Pero nunca dejó el cargo y la justificación de que lo intentó pero no pudo hoy en día no es más que una excusa para sacarse el peso de encima, claro, cuatro toneladas en la espalda deben pesar.
Deben pesar tanto que se defiende con el apoyo que recibió de sus amigos de la Comisión de Ética en el uso de Animales, una payasada -con el perdón de los payasos- creada para definir cuál explotación está bien y cuál está mal y que solamente su nombre dice todo, un invento para mantener y regular la explotación.
  Este explotador con todas las letras se apoya en la ley de bienestar animal (otra ley más -de las tantas- creadas para sustentar y llevar adelante la explotación) justificando que la elefanta estaba sedada antes de que la Guardia Metropolitana le diera los dos tiros.
Pero ya lo dijimos, no tiene sentido reparar en la forma en que la mató, los 40 años de encierro fueron el asesinato y Cirillo fue parte durante un cuarto de ellos.
  La responsabilidad de Cirillo no es solamente la de haber lucrado con la vida sino que además la de ser un acerrimo defensor del zoológico Villa Dolores, un defensor del encierro.

Mirando hacia adelante.

Hasta cuándo tendremos que soportar los llantos de Fernando Cirillo en los medios de (in)comunicación es algo incierto. Mientras tanto la Facultad de Veterinaria, la Academia Nacional de Veterinaria y la Sociedad de Medicina Veterinaria del Uruguay emiten comunicados en defensa Fernando Cirillo por las manifestaciones por el cierre del zoológico Villa Dolores que se llevaron adelante el 4 Junio recordando el último día de la elefanta conocida como Yothi. Intentan sembrar el terror exigiendo que se investigue a los que protestan con el claro fin de darle un golpe a la lucha.
  Mirar hacia adelante significa no dejarse amedrentar por el miedo, significa entender que cuando los explotadores tienen miedo se apoyan entre sí y utilizan los medios que tienen a su alcance, por ejemplo, la prensa. Significa entender la necesidad de potenciar la lucha, es decir, empujar cada vez más hasta el cierre definitivo del zoológico Villa Dolores. Entender que algunos responsables tuvieron su momento y que los actuales son los directores del zoológico Eduardo Tavares, Andrés Montero y María del Carmen Leizagoyen; Eduardo Rabelino, el director de la División Artes y Ciencias de la Intendencia; Héctor Guido, el director general del departamento de cultura y sin lugar a dudas, Ana Olivera y todos los que se vienen.
  Mirar hacia adelante, sobre todo, significa entender que la responsabilidad de llevar adelante la lucha para que cierre el zoológico Villa Dolores definitivamente también depende de vos, quien está leyendo ésto.

Coordinación por el cierre del zoológico Villa Dolores.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s